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De izqda a derecha. Atardecer en Las Hurdes, Embalse de García Sola, Paisaje de Tentudia (Arriba) y La Vera (Abajo) Fotografías: JUAN LUIS CASTAÑO.
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Una de las características más importantes de la Comunidad extremeña tiene que ver con el gran número de espacios naturales que posee, orgullo de todos sus habitantes. Encontramos el bosque mediterráneo, cuya flora caracteriza de manera inequívoca estas tierras, en muchas ocasiones humanizado, convertido en dehesas, y en otras, agreste y salvaje, tanto en las sierras como en gargantas, ríos y zonas verdes, lo que hacen de Extremadura un auténtico paraíso natural. El visitante podrá disfrutar de estos espacios naturales, dispersos por toda la geografía extremeña. Muchas de estas zonas, dada su extraordinaria importancia, tanto por su flora como por su fauna han sido declarados Espacios Naturales Protegidos o Parques Naturales. En Extremadura existen dos Parques Naturales, el Parque Natural de Monfragüe y el de Cornalvo. El Parque Natural de Monfragüe, situado en la provincia de Cáceres, entre Plasencia y Trujillo, es uno de los pocos reductos de auténtico bosque mediterráneo. Sus espesos bosques, en ocasiones adehesados, que se acompañan de jaras y madroños, entre otras especies, son el refugio de ciervos, jabalíes, jinetas. Además, en los impresionantes roquedos de cuarcita habitan especies protegidas como el buitre leonado, el alimoche, el águila real, etc. En la provincia de Badajoz, muy próximo a Mérida se ubica el Parque Natural de Cornalvo, este espacio natural es muy peculiar por situarse en las inmediaciones de la magnífica presa construída por los romanos para el abastecimiento de agua a Mérida. El Embalse de Cornalvo está rodeado principalmente por una vegetación típicamente mediterránea, con zonas clareadas de dehesas, cuyos pastos sirven de alimento a una abundante cabaña ganadera. También encontramos amplias tierras de cultivo. En el norte de la provincia de Cáceres hay lugares inolvidables donde las aguas cristalinas de sus gargantas escondidas entre la exuberante vegetación nos transportan a paraísos lejanos, éste es el caso de la Garganta de los Infiernos, en pleno Valle del Jerte (Cáceres). Declarada Reserva Natural en 1994, representa un hábitat de montaña, riberas y gargantas. Aquí se observa una variada vegetación, en la parte más baja dominan alisos y fresnos, pasando por rebollos y escobas, hasta los piornos de las cumbres. En sus limpias aguas abunda la trucha, pez muy apreciado por los que practican el deporte de la pesca, y en las cumbres podremos encontrar especies como la cabra montés, el buitre leonado, el águila real, nutrias, el gato montés, etc. En la parte más occidental de la provincia de Cáceres, se enclava la Sierra de Gata, en cuyas montañas crecen robles, castaños, alcornoques, encinas y predominan los pinos de repoblación. Fue reconocida por ADENEX en 1.988 como Reserva Biológica, pues su situación geográfica permite la distribución del buitre negro por Portugal y Castilla y León. Otro paisaje, bien diferente, pero no por ello menos atractivo para el visitante son las comarcas de la Siberia y La Serena, donde predominan grandes masas de agua que constituyen los embalses del Cíjara, Orellana, García Sola y uno de los más grandes de Europa, el de La Serena, por ello estas zonas son calificadas como las poseedoras del mayor número de kilómetros de costas dulces de Extremadura. Uno de los espacios naturales más atractivos por su exhuberante vegetación es la Reserva Nacional del Cíjara, espacio que se extiende entorno al embalse de dicho nombre. Su abundante arbolado da cobijo a una rica fauna constituída principalmente por especies de caza menor y mayor. Por otra parte, el embalse de Orellana es de gran relevancia por ser una reserva importante de aves acuáticas, donde pueden observarse ánades reales, grullas, gaviotas, etc, y además donde pueden practicarse gran número de deportes náuticos, o la pesca deportiva. Otra área de gran importancia para las aves es la denominada " Tajo Internacional", que se corresponde con el Embalse de Cedillo (Tajo) y sus afluentes el Salor y el Erjas. En el entorno predominan cuarcitas y el típico bosque y matorral mediterráneo, y especies como, el buitre negro, alimoche, cigüeña negra, etc.
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